Ante los megaincedios que azotan a la zona centro-sur del país, el Ejército dispuso el traslado de un Centro Militar Desplegable (CMDE), perteneciente al Regimiento N.°23 “Copiapó”, el cual será emplazado en la comuna de Penco para desarrollar acciones humanitarias en la Región del Biobío.
Esta capacidad está orientada a respaldar a quienes operan -en funciones de resguardo, combate del fuego y articulación entre instituciones- y, de la misma manera, para brindar asistencia a la población afectada.
Para su arribo al área de empleo, el CMDE debió recorrer cerca de 1.100 kilómetros, desde Copiapó hasta Concepción, lo que demandó una planificación logística de alta complejidad, destinada a trasladar personal y medios hacia uno de los sectores más afectados por los siniestros.
La instalación fue diseñada para responder a contingencias de esta naturaleza. Consiste en un campamento modular y polivalente, de rápido armado, con capacidad para operar de manera autónoma. Dispone de dependencias para alojamiento y alimentación, comedor, servicios higiénicos, lavandería, suministro eléctrico, agua potable, un puesto de atención sanitaria básica, sistemas de conservación en frío y una planta de tratamiento de aguas servidas, lo que permite mantener un funcionamiento continuo sin requerir apoyo externo. En esta oportunidad, además, se considera el despliegue de un camión aljibe.
No se trata de una experiencia inédita. El empleo de este tipo de soluciones recuerda a lo ocurrido en Santa Olga, Región del Maule, donde tras los incendios de enero de 2017, un CMDE facilitó la ejecución de las tareas de asistencia en uno de los periodos más complejos para esa comunidad. Aquella intervención se consolidó como un referente sobre el valor de estas capacidades como soporte concreto para la recuperación y la contención en escenarios de catástrofe.
Expertos en terreno
El Capitán Cristián Muñoz G., del Regimiento N.°23 “Copiapó”, explicó que la operación contempla tanto el traslado como el montaje integral de la estructura, lo que requiere personal con alta especialización. “Somos efectivos pertenecientes al Regimiento N.°23 “Copiapó” y Regimiento Logístico N.°1 “Tocopilla”. Se trata de técnicos con experiencia en construcción, electricidad y redes sanitarias, fundamentales para levantar un dispositivo que funciona de forma completamente independiente”, precisó.
Más allá de los aspectos técnicos, el oficial aludió al significado de este tipo de misiones. “Recorrer una distancia tan extensa y montar estos componentes desde cero refleja el compromiso del personal”, señaló, enfatizando que el propósito central es que la ciudadanía perciba el respaldo del Ejército en momentos de mayor vulnerabilidad.
El Subteniente Nicolás Palacios R., del Regimiento Logístico N.°1 “Tocopilla”, encargado del transporte del CMDE, indicó que el desplazamiento se efectúa mediante una columna de camiones de gran tonelaje. “Nuestra tarea es asegurar que cada módulo llegue en óptimas condiciones al área de empleo, superando las complejidades geográficas del trayecto”, explicó.
Cabe destacar que esta capacidad se mantiene operativa gracias a un trabajo permanente de mantención y conservación, que incluye la revisión y reparación de sistemas hidráulicos, áreas de cocina, baños, dormitorios y equipos auxiliares. Esa preparación anticipada permite que, ante una alerta, el campamento sea movilizado e instalado en plazos acotados.
De este modo, el traslado del CMDE desde el norte del país hasta la Región del Biobío da cuenta de la capacidad operativa del Ejército para ejecutar apoyos logísticos a gran escala en contextos críticos, fortaleciendo la coordinación entre diferentes organismos para entregar asistencia directa a la comunidad.



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