
Animales heridos, huérfanos y al borde de no volver a la naturaleza lograron una segunda oportunidad en impactante operativo del SAG.
Una verdadera historia de supervivencia se vivió en sectores rurales de la provincia de Concepción, donde nueve ejemplares de fauna silvestre —seis quiques, tres pudúes y un loro choroy— regresaron finalmente a su hábitat natural tras semanas e incluso meses de recuperación.
Los animales fueron rescatados en distintas comunas del Biobío y Ñuble, luego de ser encontrados por vecinos en condiciones críticas: heridos, desorientados o lejos de su entorno natural. Gracias a la oportuna alerta ciudadana y la intervención del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), lograron ser derivados al Centro de Rescate de Fauna Silvestre Ñacurutú, donde comenzó una intensa lucha por devolverles la vida.
El caso de los quiques es uno de los más conmovedores. Se trataba de crías huérfanas, incapaces de sobrevivir por sí solas. Poco a poco fueron llegando desde distintos puntos como Punta Lavapié, Nonguén, Cerro Caracol y Bulnes, hasta conformar una pequeña familia que hoy volvió a correr libre en la naturaleza.
Los pudúes, en tanto, también enfrentaron duros momentos. Uno de ellos permaneció más de dos meses en rehabilitación tras ser hallado con lesiones en Concepción, mientras que los otros dos, provenientes de Chiguayante y Florida, lograron recuperarse a tiempo para ser liberados en una misma jornada. A ellos se sumó un loro choroy rescatado en Talcahuano, completando este emocionante retorno a la vida silvestre.
Desde el SAG hicieron un llamado urgente a la comunidad a no intervenir innecesariamente con estos animales, advirtiendo que la manipulación indebida o el cautiverio pueden causarles un daño irreversible. En caso de encontrar ejemplares heridos o fuera de su hábitat, se debe dar aviso inmediato a las autoridades para activar los protocolos de rescate.
Las cifras reflejan la magnitud del problema: solo en lo que va de 2026 ya se han registrado 921 denuncias por fauna silvestre en la provincia de Concepción, lo que representa un aumento de más del 43% en comparación con el año pasado.
Detrás de cada rescate hay una historia de riesgo, pero también de esperanza. Y esta vez, tuvo un final feliz: animales que estuvieron al borde de no sobrevivir hoy vuelven a su hogar, donde pertenecen.


