Ziomara Morrison, esta de paso por la Región del Biobío buscando ayudar a formar a la siguiente generación de deportistas en Chile, iniciativa que la trajo hasta la USS donde compartió su experiencia de vida y realizó una clínica deportiva que contó con la participación de la comunidad Sebastiana y a establecimientos educacionales.
Con una trayectoria que incluye clubes de Asia, Europa y Medio Oriente, hizo historia al convertirse en jugadora de los San Antonio Silver Stars, siendo la primera chilena en jugar en la WNBA. Un sueño que inició cuando era una adolescente, solo tenía 15 años cuando dejó su hogar ubicado en la comuna de Pedro Aguirre Cerda para dirigirse al viejo continente. Una travesía que ha tenido diversos desafíos que continúan presentándose en su camino, pero la perseverancia para alcanzar sus sueños ha sido la clave para seguir adelante.
“Yo creo que ha sido súper importante la perseverancia, de seguir las metas que me propongo, para mí eso ha sido fundamental. Desde que era pequeña yo quería ser basquetbolista profesional, eso estaba en mi cabeza siempre y en los momentos difíciles es lo que recuerdo”, señaló Ziomara Morrison.
En el marco de la visita a la casa de estudios, la medallista panamericana comentó cómo debió enfrentar con valentía la adaptación a una nueva cultura en sus primeros años en Europa, lo que le permitió forjar su carácter y seguir creciendo como persona manteniendo siempre la motivación por alcanzar sus objetivos.
“Mantener la motivación nunca es fácil, no todos los días te vas a levantar con ganas de entrenar o ir al gimnasio. La clave es tener claro tus objetivos, yo siempre me pongo metas en la temporada. Me siento súper agradecida de que he sido capaz por más de 22 años de vivir del básquetbol, soy una afortunada e intento repetirlo en mi mente esos días en que no quiero entrenar”,
Rocío Gallardo, entrenadora de básquetbol del Liceo La Asunción Talcahuano, valoró esta instancia destacando cómo la experiencia de Ziomara es de inspiración para las nuevas generaciones. “Es una instancia muy buena para que las estudiantes conozcan, se motiven y puedan escuchar desde la propia deportista su experiencia y desarrollo que ha tenido a lo largo de su carrera”.
La jornada culminó con una clínica deportiva, donde los participantes pudieron aprender nuevas técnicas, perfeccionar sus habilidades y vivir una experiencia única junto a una de las máximas referentes del básquetbol chileno.
Sobre la experiencia de compartir con una jugadora profesional, Ariel Ramírez, estudiante del Colegio Salesiano Concepción, aseguró que “me gustó mucho, pudimos aprender de una gran exponente como Ziomara. Conocí su historia y cómo rompió la barrera del idioma y también es una inspiración no solamente en el deporte, sino que en general la disciplina que ella demostró”.
En la misma línea, Rafaella Spinett, jugadora de la selección de Básquetbol de la USS, agradeció la oportunidad de poder conocer a Ziomara. “Encuentro que esto es fantástico, esto nos ayuda también a cambiar nuestra mentalidad sobre cómo podemos alcanzar nuestras metas y poder seguir adelante. Nos impulsa a seguir entrenando, ya que uno estando en la Universidad, uno se enfoca más en los estudios, pero poder ser parte de estas actividades nos motiva a seguir haciendo lo que nos gusta”.
La visita Ziomara Morrison a la USS, dejó una huella que va más allá de la cancha, su historia de inspiración demostró a los estudiantes que la perseverancia y la claridad de los objetivos son el camino para conseguir los sueños.







