Hospital de Mulchén se suma a iniciativa que permite visitas de mascotas a pacientes hospitalizados

La medida ya se encuentra activa en 15 hospitales públicos del país y busca mejorar el bienestar emocional de los pacientes durante su recuperación, reconociendo el vínculo cada vez más importante entre las personas y sus mascotas.

Un momento de alegría, compañía y emoción puede convertirse en parte del proceso de recuperación de un paciente hospitalizado. Esa es la premisa de la iniciativa que ya se implementa en distintos recintos de salud del país y que en la Región del Biobío incluye al Hospital de Mulchén, donde ahora se permite el ingreso controlado de mascotas para visitar a sus dueños internados.

La medida forma parte de una política impulsada por el Ministerio de Salud que ya se encuentra activa en 15 hospitales de la red pública, y que busca aportar al bienestar psicológico de los pacientes a través del contacto con sus animales de compañía.

Un vínculo que también ayuda a sanar

El subsecretario de Redes Asistenciales, Eduardo Martorell, explicó que esta normativa responde a la transformación que han vivido las familias chilenas, donde las mascotas ocupan un rol cada vez más importante.

“Llevamos 20 años aprendiendo, con la estrategia Hospital Amigo, que la recuperación es más rápida cuando el paciente está acompañado de su familia. Hoy las familias han cambiado y las mascotas son un miembro más de los hogares chilenos; por eso nuestras redes de salud también deben evolucionar para garantizar no solo calidad, sino también calidez en la atención”, señaló la autoridad.

La normativa surge además a partir de consultas de equipos hospitalarios que buscaban formalizar una práctica que ya se reconocía como significativa para muchos pacientes.

“No es un permiso generalizado ni un derecho universal exigible, sino una herramienta técnica que permite evaluar caso a caso. Es una medida prudente que reconoce vínculos importantes, pero se aplica solo cuando es clínicamente pertinente y sanitariamente seguro”, explicó el subsecretario.

Protocolos estrictos para garantizar la seguridad

Para asegurar condiciones sanitarias adecuadas, el programa contempla protocolos estrictos elaborados junto a la Unidad de Infecciones Asociadas a la Atención de Salud (IAS).

Las visitas deben ser previamente coordinadas y autorizadas por el equipo clínico, con una duración máxima de 30 minutos.

Antes del ingreso se realiza un checklist que considera:

  • Verificación del estado de salud del animal
  • Vacunación al día
  • Baño previo
  • Medidas de higiene y control del entorno

Además, el protocolo contempla criterios de exclusión, evitando visitas en pacientes con inmunosupresión severa, heridas quirúrgicas abiertas o presencia de bacterias multirresistentes. Tampoco se permite el ingreso de cachorros menores de seis meses o animales que presenten condiciones sanitarias que puedan representar riesgos.

Implementación gradual en la red pública

La normativa comenzó a aplicarse en junio de 2025 y su implementación se ha realizado de manera gradual en distintos hospitales del país.

Actualmente 15 recintos hospitalarios ya cuentan con protocolos activos, entre ellos el Hospital de Mulchén, en la Región del Biobío.

“Estamos partiendo solo con perros porque en salud pública la gradualidad nos permite ajustar y aprender. Mientras seguimos trabajando en mejorar el acceso y la eficiencia del sistema, también avanzamos hacia una atención más humana y centrada en las personas”, concluyó el subsecretario.